Ley

Portabilidad Financiera es aprobada en el Congreso y se encuentra lista para convertirse en ley

Mayo 29, 2020

El pasado martes 26 de mayo, fue aprobado por la Cámara de Diputados en tercer trámite constitucional el proyecto de ley del Gobierno que establece un proceso de portabilidad financiera e introduce importantes modificaciones en el mercado de productos y servicios financieros.

Portabilidad Financiera es aprobada en el Congreso y se encuentra lista para convertirse en ley

¿Qué es la Portabilidad Financiera?

Según el proyecto, la portabilidad constituye un derecho para el cliente, y cualquier cláusula en contrario se entenderá por no escrita.

¿Cuál es el objeto del proyecto?

Su objeto es facilitar que las personas, micro y pequeñas empresas se cambien, por estimarlo conveniente, de un proveedor de servicios financieros a otro, o de un producto o servicio financiero vigente a otro nuevo contratado con el mismo proveedor. Por ejemplo cuando se solicita un crédito para pagar otro crédito que se tiene.

El proyecto entiende por 'Proveedor' en general a todo banco, compañía de seguros, agente administrador de mutuos hipotecarios, caja de compensación de asignación familiar, cooperativa de ahorro y crédito o institución que coloque fondos por medio de operaciones de crédito de dinero de manera masiva señalada en el artículo 31 de la ley Nº 18.010.

¿Cómo se ejerce este derecho?

El proceso de portabilidad financiera puede tener lugar tanto entre productos o servicios financieros otorgados por distintos proveedores, como entre productos o servicios financieros otorgados por un mismo proveedor.

El proceso se inicia con una solicitud que hace el cliente a un proveedor, en la que señala expresamente su intención de iniciar un proceso de portabilidad financiera, la especificación del proveedor inicial, que es aquél con el cual el cliente ya mantiene vigente uno o más contratos, y el o los productos y servicios que solicita terminar con éste.

Una vez que el proveedor recibe la solicitud, debe requerir directamente al proveedor inicial, solicitando un certificado de liquidación. Si el proveedor decide aceptar la solicitud, realiza una oferta de portabilidad financiera por escrito al cliente, quien en caso de aceptar la oferta, debe comunicar por escrito su decisión al nuevo proveedor.

Con la aceptación de la oferta de portabilidad, el cliente otorga un mandato de término al nuevo proveedor respecto de los productos y servicios especificados en ella. El mandato faculta al nuevo proveedor para realizar todos los pagos, comunicaciones o requerimientos en nombre y representación del cliente destinados a poner término a los productos que éste tenía con el proveedor inicial. El plazo en que el nuevo proveedor deberá cumplir el mandato de término no puede en ningún caso ser superior a seis días bancarios.

¿Puede el cliente arrepentirse?

El proyecto señala que el cliente podrá arrepentirse de la aceptación de la oferta de portabilidad, solo repecto de los contratos que se hubieren especificado en ella que no hayan sido celebrados. Si el cliente ejerciera este derecho, el nuevo proveedor está en la obligación de devolverle cualquier suma abonada relacionada a los contratos especificados, reteniendo solo lo que corresponda a servicios ya prestados y rindiendo cuenta de éstos.

¿Cuándo se entiende cumplido el mandato de término?

El proyecto señala que se entenderá cumplido por el nuevo proveedor cuando éste, en nombre y representación del cliente, pague los productos y servicios financieros especificados en la oferta de portabilidad; y requiera al proveedor inicial el cierre o término de dichos productos y servicios.

Una vez terminado o cerrado el respectivo producto o servicio financiero, el proveedor inicial deberá comunicar al cliente dicha situación. Si los productos o servicios que se terminan contaren con saldos a favor del cliente, el proveedor inicial deberá entregarle dichos saldos al cliente en un plazo no superior a tres días bancarios.

¿Qué ocurre con las garantías y cauciones de dichos productos?

El proyecto comprende dos modalidades de portabilidad financiera: portabilidad sin subrogación y con subrogación.

Portabilidad sin subrogación: Es el proceso por el cual el cliente contrata con un proveedor para obtener el término de productos o servicios que mantiene vigentes con un proveedor inicial, extinguiendo en consecuencia todas las garantías que caucionan esos productos.

Portabilidad con subrogación: Es el proceso por el cual el cliente contrata un crédito con un nuevo proveedor para pagar un crédito que mantiene con un proveedor inicial, produciéndose con ello una subrogación especial de crédito. Esto quiere decir que los derechos del proveedor inicial se transmiten al nuevo proveedor que le paga, y por tanto las garantías que caucionan ese crédito subsisten y garantizan de pleno derecho el nuevo crédito.

La subrogación especial de crédito puede tener lugar tanto entre créditos otorgados por distintos proveedores, como entre créditos otorgados por el mismo proveedor.

¿Qué solemnidades tiene el contrato?

El contrato del nuevo crédito deberá ser celebrado por escrito. En caso que el crédito inicial esté caucionado por una o más garantías reales sujetas a sistema registral, el nuevo crédito deberá también cumplir con las solemnidades legales que se requieran para el otorgamiento de dicha clase de cauciones y que sean necesarias para dejar constancia de la respectiva subrogación especial de crédito.

Además, se deberá insertar en el contrato del nuevo crédito el certificado de liquidación o actualización de deudas vigente en el momento de su celebración.

¿Qué pasa si existe una cláusula de garantía general?

En caso de que un nuevo crédito subrogue al crédito inicial y este último esté caucionado por una garantía real con cláusula de garantía general, ésta pasará a beneficiar exclusivamente al nuevo proveedor, caucionando así la totalidad de las obligaciones que el cliente contraiga con éste, desde el momento en que todas las obligaciones incluidas en el certificado de liquidación hayan sido debidamente extinguidas o pagadas por el nuevo proveedor.

Para garantías sin cláusula de garantía general,  si los términos del nuevo crédito implican condiciones más gravosas para el cliente, tales como aumentos en las tasas de interés, modificaciones de plazos o aumentos en el monto del crédito, dichos términos serán inoponibles a los terceros que hubieren otorgado la garantía con anterioridad al proceso de portabilidad, a menos que dieren su consentimiento con las mismas solemnidades del contrato de nuevo crédito.